¿Cuánto cuesta un diagnóstico de transformación digital?
El diagnóstico formal de Bravok, que produce el mapa de operación y el roadmap priorizado, cuesta entre 25,000 y 45,000 pesos mexicanos más IVA y toma de dos a tres semanas. La ejecución posterior se cotiza por iniciativa con su propio alcance y precio cerrado, para que la empresa pueda detenerse al final de cualquiera. Si el acompañamiento es continuo se contrata como CTO as a Service, de 35,000 a 80,000 pesos al mes. La primera conversación de treinta minutos no tiene costo.
¿Cuánto dura y cuánto cuesta un proceso de transformación digital?
El diagnóstico formal de Bravok, que produce el mapa de la operación y el roadmap, cuesta entre 25,000 y 45,000 pesos mexicanos más IVA y toma de dos a tres semanas. La ejecución posterior se cotiza por iniciativa, con su propio alcance y precio cerrado, para que la empresa pueda detenerse al final de cualquiera. Cuando el acompañamiento es continuo se contrata como CTO as a Service, entre 35,000 y 80,000 pesos al mes. Bravok no vende programas de transformación de dos años con precio único.
¿Qué diferencia hay entre transformación digital y automatización?
La automatización resuelve un proceso concreto que ya se sabe que debe existir; la transformación digital decide cuáles deben existir. En la práctica de Bravok una casi siempre precede a la otra: el diagnóstico revela que tres procesos se pueden automatizar, dos se deben eliminar y uno hay que rediseñarlo antes de tocarlo. Automatizar un proceso roto lo único que consigue es equivocarse más rápido, así que primero se ordena y después se automatiza.
¿Necesitamos cambiar todos nuestros sistemas?
Casi nunca, y proponerlo suele ser la señal de que el roadmap se escribió sin mirar la operación. Lo que Bravok evalúa en el diagnóstico no es la antigüedad del sistema sino tres cosas concretas: si expone una API que permita conectarlo, si el proveedor sigue dando soporte y si su modelo de datos todavía representa cómo trabaja la empresa hoy. Un sistema que cumple las tres se queda aunque se vea viejo. La razón de fondo es de secuencia: reemplazar plataformas al inicio consume el presupuesto y la paciencia del equipo antes de que se haya producido ningún resultado visible, y un programa de transformación que no muestra resultados en el primer trimestre rara vez sobrevive al segundo.